El canon digital en Europa, dividido en dos bandos
Las diferencias de criterio impiden que las empresas tecnológicas y los artistas se pongan de acuerdo en Europa sobre la gestión del canon digital. Las primeras defienden el diálogo y una tasa justa en base al daño económico real que pueda generar la copia privada, mientras que los artistas pretenden criminalizar el impago del canon digital en la Unión Europea como medida disuasoria, imponer esta tasa a todo el comercio electrónico europeo, acceder a la información fiscal de las empresas y gravar la venta de productos tecnológicos dentro de la UE. Pretenden además garantizar la seguridad jurídica en este ámbito para evitar que caigan en el olvido las numerosas reclamaciones millonarias por este concepto, interpuestas por los autores ante los tribunales.
En definitiva, que por nuestro bien, esperemos que salgan ganando las empresas, porque yo ya no sé por dónde coger la situación tan surrealista que estamos viviendo con los malditos derechos de autor, y no sabría decir a dónde vamos a llegar, pues el colmo de la absurdez, si no lo hemos sobrepasado ya, debe estar muy, pero que muy cerca. ¿Que no? Imaginad que llegue a ser delito bajarse una canción de la red, pero si te da por robar un CD (¡ni se os ocurra!) y os pillan, sólo será una falta leve. Y así con todo. ¿No es el colmo de lo absurdo? Pues ahí estamos.
Vamos a ser equitativos: los autores cobran por sus creaciones, ¿no? Entonces yo me pregunto si el resto de los trabajadores no tienen el mismo derecho a vivir de la renta de su trabajo de la misma forma: un electricista, un fontanero, un albañil… todos ellos deberían cobrar, según esta filosofía, toda la vida por el fruto de su trabajo, por haber pensado unas instalaciones que ellos han puesto en marcha y que cada día todos nosotros disfrutamos… ¿no sería esto equitativo?
Apañados vamos como esto siga así…













