Conclusiones de mi experiencia con Redcoon
Ahora que ya han pasado unos días y todo está más asentado, he decidido hacer una especie de balance sobre mi experiencia de compra en Redcoon, sin entrar en muchos detalles para no hacer un artículo demasiado extenso, así que vamos a ello, a ver qué tal.
En primer lugar, he de decir que el último correo que recibí de ellos fue hace unas horas, y recibí correo por partida doble: email y un sobre en mi buzón, ambos de Redcoon, todo ello referente a la última discusión que tengo con ellos acerca del manual en castellano de la cámara. Pero esto lo comentaré más abajo.
Día 6 de mayo: realizo el pedido y solicito financiación. La cámara estaba en stock y según decía la página de Redcoon, lista para ser enviada en una semana. Pasan unos días, más o menos una semana laborable, hasta que recibo confirmación de la financiera. La cámara no aparece en la página, por falta de stock, supongo. El día 13 de mayo, mi pedido ha sido pagado. Ese mismo día, recibo un email de que no hay cámaras en stock, y que estiman que la máquina me llegaría el día 5 de junio. Ya empezamos… Bueno, no pasa nada. Mientras tanto, al día siguiente miro la web y veo de nuevo la cámara, pero 20 euros más barata y lista para ser enviada en 4 semanas. Les escribo un email para tantearles a ver si me descuentan esos 20 euros. Ya que me la van a mandar para el día 5 de junio, les llamo por teléfono al día siguiente, 15 de mayo, sin esperar a recibir su respuesta por email. Explico la situación y le pido a la señorita que me atendió que si podían hacer algo para, de alguna forma, recuperar esos 20 euros, ya que la cámara que me iban a mandar entraría en stock con ese nuevo precio. Pero la fatalidad quiso que el día que llamé, habían vuelto a quitar mi cámara de la web, y como no podían comprobar el precio, no pudieron hacer nada. ¿Será casualidad que quitaran la cámara de la web por segunda vez, después de haber mandado un email pidiéndoles un descuento de esos 20 euros? No quisiera ser mal pensado, por eso dejémoslo como fruto de la casualidad. Además, en la misma llamada, me dijeron que no se podría ya hacer nada porque habían localizado una cámara y me la habían asignado, y que saldría de sus almacenes esa misma tarde. Claro, me llevé una grata sorpresa, aunque no pude evitar pensar que vaya gente, que son capaces de encontrar cámaras debajo de las piedras antes que descontarme esos 20 euros… Al menos la cámara me llegaría al día siguiente, y no el 5 de junio.
16 de mayo: efectivamente, me llega la cámara. Una maravilla, pero resumiendo: el manual está en alemán. Deduzco que deben comprar más barato en Europa, y de ahí sus precios tan buenos. En concreto mi Nikon es holandesa… No es que sea importante un manual en alemán, pero ahora ponte a imprimir un manual en castellano, porque si no, no hay nada que hacer.
Lo siguiente ya vino rodado: llamo el lunes a Nikon, y ellos me envían el manual contra reembolso de 26 euros. Muy amablemente me informan de que tengo derecho a pedir en Redcoon el manual que me corresponde, y así lo hago por varios medios: el chat de su página y por email. La primera respuesta en ambos sitios es que me van a enviar el manual en CD por correo. Después de discutir y decirles que no necesito el manual en CD, porque ellos me iban a mandar lo mismo que yo me había descargado de internet hace ya semanas, y que lo que necesitaba era un manual en papel, con objeto de que me sirviera de manual de consulta en un momento determinado, y que además, así me corresponde, por ser un producto vendido en España, la siguiente contestación es que efectivamente, la ley dice que me corresponde un manual en castellano, pero que no especifica el formato, y que ellos no me van a mandar el manual original que yo solicito.
En el CD que me ha llegado hoy venían los ficheros de una actualización de firmware, unos modos de imagen, la guía de comienzo rápido, y… ¡ya está! ¡Sí, se habían olvidado el manual de usuario! Ya me he reído por no llorar… Menuda forma de hacer las cosas… Les he vuelto a contestar (mira que me gusta perder el tiempo) diciéndoles qué me habían mandado en el CD, y que si la ley no especifica el formato del manual, es porque se presupone que el manual que me corresponde es el editado originalmente por el fabricante, o en su defecto, por el distribuidor oficial autorizado. Y si el fabricante incluye los manuales en PDF, pues eso es lo que me toca, pero que si los incluye en papel, como es el caso, es en papel el que me toca.
Evidentemente, no espero ser atendido convenientemente (aunque bueno, siempre podría llevarme una sorpresa), y la impresión que tengo es de una dejadez tremenda por parte de los señores de Redcoon hacia sus clientes en detalles como estos, pues aunque fuera cierto que no me correspondiera, al menos yo tendría alguna atención con mi cliente, sólamente para mantenerle contento y que vuelva a comprarme. Además, sus contestaciones por email han sido extremadamente impersonales, evidenciándose que su intención no era otra que responder rápido las incidencias y quitarse los “problemas” de encima, sin ceder lo más mínimo, eso sí.
Son dos tonterías y lo sé, porque por lo demás, todo fue de maravilla, y así se lo expresé en uno de los emails. Pero son detalles que hacen que uno se quede con un sabor de boca “raro”, después de toparse con una política así, en la que el cliente sólo es cliente hasta que te paga el producto, y después es una especie de problema. Por supuesto, pienso disfrutar de mi cámara todo lo que pueda, y les dejé claro que no iba a polemizar por dos cosas así. Si querían atender mis solicitudes, perfecto, y si no, también. Simplemente que una buena experiencia está completa cuando hasta el último de los detalles se ha mimado, y cuando algo falla, por poco que sea, es inevitable que en nuestro recuerdo siempre quede un “pero”.
Posiblemente sea demasiado quisquilloso, y lo sé, y si he entrado “al trapo” en toda esta historia ha sido por una de mis debilidades: la indefensión que todos nosotros tenemos ante situaciones así, y ver cómo los únicos intereses que parecen ser válidos son los de quienes tienen la sartén por el mango. Eso me supera muchas veces, lo reconozco, aunque sea por una tontería.
Pero como he dicho, dos días más para que se me olvide, y a disfrutar a tope de esa maravilla de cámara













