Un pasito para alante, dos pasitos para atrás
Este ritmo, casi podría decirse musical, es al que va avanzando la tecnología en este maravilloso país, según mi opinión, en el que la picaresca siempre ha estado presente, sobre todo en el momento de sacar los “cuartos” a los siempre indefensos consumidores.
Este es el caso de nuestra siempre querida empresa internacional de comunicaciones, Telefónica, que lejos de revisar y hacer sus tarifas más competentes, ofrecer cada vez más y mejores servicios a los usuarios, y otra serie de prácticas que yo pensaba que eran la evolución hacia donde debían apuntar todas aquellas empresas que quisieran llevarse algo de mercado en estos tiempos, anuncia que va a empezar a cobrar el servicio de identificación de llamadas, que hasta ahora estaba siendo ofrecido de forma gratuíta.
La noticia fue ofrecida hace un par de días por televisión, y cuando la escuché lo único que pude articular fue una serie de improperios. Puedo imaginarme las razones por las que esta empresa ha hecho este anuncio a estas alturas, pero la verdad es que aunque me equivoque en mis suposiciones, creo que algo así está totalmente fuera de lugar si lo que se pretende es evolucionar. De hecho, estas razones me importan un pimiento, y sé perfectamente que cualquier justificación que ellos quieran ofrecer al respecto, aparte de ridícula, no dejará de parecerme vergonzosa, pues en mi humilde opinión, pienso que este servicio debería seguir siendo un servicio básico de la línea, ofrecido de forma gratuíta, o al menos incluído en la cuota mensual de abono, que por otra parte es una de las más caras de Europa. Cualquier intento de volver a cobrar por este servicio me parece una estrategia ruín y desesperada para aumentar unos beneficios que no saben sacar de otra forma, aprovechándose tan prepotentemente de la situación dominante que siempre han tenido y que mucho me temo seguirán teniendo.
Empezaron cobrando el servicio, luego lo ofrecieron de forma gratuíta, y después de tanto tiempo, ahora, cuando ya era (o parecía ser) un servicio “básico”, pretenden que vuelva a ser de pago… Empezaron a cobrarlo el día 10 de julio a los clientes que no tenían contratado ADSL, pero ahora anuncian que lo cobrarán a todos a partir del 1 de octubre. Lo curioso es que este servicio, de momento, se activa por defecto en la línea, y aunque su precio no dejaría de ser irrisorio (0,50 €/mes + IVA), habrá que multiplicarlo por la cantidad de usuarios que, voluntaria e involuntariamente, tengan que empezar a pagarlo (unos 6 millones), lo que deja unos 36 millones de euros de beneficios al año por este concepto. Si al final, como me temo, esto se acaba haciendo realidad, me alegraría si todos los usuarios de esta empresa decidieran dar de baja este servicio (y de algún otro) en señal de protesta.
Es una pena que la crisis económica tenga las consecuencias que está teniendo en este país, pero, si es como imagino, que haya empresas de esta índole que pretendan amortiguar esos efectos con prácticas de este tipo… qué pena. Os dejo un enlace de la noticia en el mundo.













28 Agosto, 2008 a las 8:17
¿Por qué será que las “fechorías” de todas estas grandes empresas ya no me sorprenden? Más de lo mismo. Esto es como un “déjà vu”. Y si no que les pregunten a los clientes de Movistar que les parece la forma en que les ha tratado Telefónica con el asunto del Iphone. Para estas empresas, no somos clientes, ni siquiera consumidores. Somos un número, lisa y llanamente, que les permite aumentar su cuenta de resultados. Los dirigentes de Telefónica habrán pensado, “oye, que viene la junta de accionistas y los dividendos han bajado, a ver que podemos hacer para que no se nos echen encima… Triste, muy triste, pero muy habitual ya todo esto…
28 Agosto, 2008 a las 10:46
Esto lo habrá pensado algún directivo que a finales de año se llevará un buen “pellizco”. La pena es que telefónica en España está asociada a “calidad” y yo creo que eso era antes, ahora son más importantes los resultados económicos que el servicio dado.
Hace pocas semanas estuve sin línea todo un fin de semana porque supongo que los técnicos de telefónica (cada vez más subcontratas) no atenderán este tipo de averías los fines de semana, sólo estarán para averías que afecten a barriadas enteras.
La pena es que cada vez que llamas para interesarte por el estado de la avería la persona que te atiende saca “el capote” y te deja como estabas, bueno no, peor cabreado y sin línea.
30 Agosto, 2008 a las 0:29
Quizás antes podría estar asociado a la calidad (no lo recuerdo, aunque tampoco lo dudo), pero es que ahora… Hace ya muuucho tiempo que cuando oigo hablar de Telefónica y/o su filial Movistar, es siempre para dedicarles algún “improperio”, y eso es de pena. Lo único que les salva ahora es que han sido un monopolio y que hay mucha gente que tiene miedo al cambio, y no se arriesga a irse con otra compañía. Aunque… ¿para qué? Virgencita, que me quede como estoy… las demás compañías no es que sean mejores tratando a sus clientes… El panorama en este sentido es de pena, vergüenza, y de no sé cuántos calificativos más… Porque yo en Ono… más de lo mismo…