Hola de nuevo a todos. Esta va a ser mi primera entrada del nuevo año, un poco retrasada por diversos acontecimientos, pero tengo si cabe más ganas y entusiasmo por la tecnología que el año pasado. Esta nueva etapa creo que promete, queridos amigos.
Este retraso se debe en gran parte a un proyecto de la 2.0 que acabo de terminar recientemente, y también a que LiOnz y yo hemos coincidido en el tema de nuestros artículos ¡con la cantidad de ellos que hay! Desde luego me parece normal que haya sido así, el cacharrillo está totalmente de moda, y escribimos los dos sobre el iPad. Pero bueno, voy a hablar de otra cuestión un tanto diferente y también muy interesante, de casas inteligentes, de domótica.
Alguno quizás se esté preguntando lo que significa esta palabreja. La domótica es un conjunto de sistemas capaces de hacer “automática” una vivienda mediante redes internas y externas de comunicación, pudiendo ser éstas cableadas o inalámbricas, aportándole fundamentalmente seguridad, bienestar, gestión de energía y comunicación. Simplemente y resumiendo, es la integración y aplicación de las nuevas tecnologías en nuestro hogar, hacer una casa “inteligente”.
Mediante estas redes y utilizando sensores, pequeños motores y determinados automatismos, somos capaces de adaptar nuestra vivienda a nuestras propias necesidades y comodidades. Pero no sólo eso: esta disciplina también busca el aprovechamiento de las energías de la mejor manera posible, sobre todo el de la luz solar, con el consiguiente ahorro energético, cuestión ésta muy importante en los tiempos que corren.
La seguridad también es un tema muy importante contemplado por la domótica. Este tipo de casas son capaces de detectar la presencia de intrusos, incluso a distancia, y nos pueden alertar de ello mediante un mensaje de voz en el móvil o un correo electrónico. Y si queremos pasar una larga temporada fuera de nuestro hogar, la tecnología empleada es capaz de simular la vida en su interior, subiendo y bajando persianas o encendiendo la luz y el televisor. El dueño de la casa es capaz de controlar los sistemas manual o automáticamente. Estos sistemas funcionan con módulos diseñados para soportar más de 10.000 actuaciones, por lo que en caso de avería en uno de sus componentes, tan sólo deberíamos solucionar el problema en cuestión sin necesidad de cambiar todo el entramado, según nos dicen los expertos. También evita así la paralización de todos los automatismos mientras transcurre el tiempo hasta la reparación.
En las distancias estancias de la casa, se pueden implantar determinadas características automáticas. Algunos ejemplos:
- Dormitorio: un reloj programable apaga la luz del pasillo cuando las personas de la vivienda se van a dormir, y por la mañana, esa misma luz nos sirve de despertador, o incluso nuestro sistema de audio. La cafetera se pone en marcha, se enciende el calentador para que al levantarnos todo esté listo. En todas las habitaciones habría un panel de control desde el que se puede manejar cualquier dispositivo, la estética puede ser de lo más funcional y bonita, en consonancia con el resto de la decoración. Estaría a una altura fuera del alcance de los niños.
- Cocina: la domótica permite la puesta en marcha de cualquier electrodoméstico, y la parada también, por supuesto. Los frigoríficos pueden ser capaces de hacer pedidos telefónicos o indicarnos qué nos hace falta para poder comprarlo posteriormente.
- Baño: las luces pueden detectar cualquier presencia y encenderse, y apagarse cuando el lugar quede vacío. Según sea la estación del año, se podrá poner en marcha la calefacción cuando utilicemos la ducha, o el aire acondicionado si la temperatura es muy alta en el exterior.
- Salón: esta estancia puede ser el lugar neurálgico de toda la vivienda. Podemos controlar la televisión, el aire acondicionado, los equipos de audio y video, el ocio, la intensidad de la luz con un único mando a distancia. Podríamos disponer también de un sistema denominado multiroom, basado en la implantación de altavoces empotrados por toda la casa, para conseguir la integración total de audio en nuestro entorno.
- Jardín: las luces, el sistema de riego, la piscina… todo puede ser programado de una manera automática. Incluso la piscina puede disponer de un control de filtros…
Las ventajas que se pueden encontrar en una vivienda con estas características son bastantes amplias, y aquí sólo he mostrado unas cuantas. Cabe señalar como ejemplo de un beneficio considerable, a las personas con alguna discapacidad física. Les pueden venir realmente bien algunas ayudas técnicas que se pueden implantar. Por ejemplo, a aquellos que tienen problemas de audición, la instalación de un teléfono con una pantalla integrada mediante un sintetizador capaz de convertir la voz en texto.
Y las antes mencionadas también en lo referente al ahorro de energía y los sistema bioclimáticos, tema muy importante y muy tratado por la domótica actual. Con una simple llamada de teléfono podemos poner en marcha la calefacción de nuestro hogar, para que a nuestra llegada esté caliente la casa. De esta manera no tendremos que tenerla puesta todo el día, con el derroche de energía que ello supone, e incluso ponerla por zonas.
También es posible la detección de incendios, escapes de agua, fugas de gas, seguridad mediante cámaras inalámbricas, etc. etc…
Pero inconvenientes también los hay, sobre todo uno principal: su precio. Sigue resultando bastante caro, para los promotores y usuarios, dotar a un edificio o vivienda de los servicios y precableado. Los primeros, promotores, porque no tienen certeza de la venta del inmueble y los segundos, usuarios, por el temor a la falta de respuesta efectiva a sus expectativas.
También podemos hablar de las averías, aunque algunos expertos aseguran que no es problema como he mencionado anteriormente. Se pueden producir en el núcleo del sistema de transmisión, fallo muy importante que podría causar el bloqueo de toda la red y de las distintas funciones de todo el circuito domótico. Quedarían anuladas durante la avería hasta la solución del problema.
Otro inconveniente señalable es la falta de estandarización. No existe un protocolo claro de comunicación universal, y están coexistiendo muchos de ellos al tiempo, siendo incompatibles en muchas ocasiones entre sí. Se hace necesario el implantar un sistema único y estándar, apoyando a las tecnologías nacionales y dejando de lado los intereses económicos de cada empresa.
Y por último, mencionar también en este apartado la velocidad de transmisión. La gran cantidad de datos transferidos mediante estos sistemas puede provocar congestiones en la red y disminuir considerablemente la velocidad de transmisión de datos. Esto último provocaría una relentización considerable de las funciones de la red domótica.
Como habréis visto, una casa así sería prácticamente la vivienda que hemos imaginado en infinidad de ocasiones para un futuro ya no tan lejano. Muy idílica pero difícil de implementar totalmente. Según distintas encuestas, en los apartados que más acogida podría tener sería en los referenes al ocio, seguidos por los de seguridad y comunicación, e incluso a un sector de la población les parece muy adecuado para el teletrabajo.
El ministerio competente en este ámbito reconoce las virtudes de la domótica, pero por el momento está dejando hacer a las empresas apoyando, eso sí, a algunos proyectos. No obstante en España se formó en 2001 una asociación que se dedica a la promoción y difusión de esta disciplina sin tener en cuenta los distintos sistemas de aplicación. En un principio, en el año 1992 se creó primero como comité, y continua hoy en día como asociación, como he citado anteriormente, y con el mismo nombre, CEDOM.
La evolución de la domótica depende en gran medida de la evolución en la construcción, entre otras cosas. La ausencia de demanda por parte de los usuarios de las viviendas, principalmente, en antigua o nueva construcción, debido a un desconocimiento de esta materia, y sobre todo a la situación de la economía actual, hacen que el avance sea lentísimo en este terreno. Tampoco ayuda el casi inexistente progreso en la estandarización de los protocolos de comunicación en el ámbito doméstico. Según los expertos, el precio final de una vivienda se puede ver incrementado en un porcentaje de entre el 0,5 y 3%, dependiendo siempre del precio de ésta. Suponiendo el incremento de unos 1500 euros hasta varias miles de ellos. El límite lo pondría los propios recursos de las personas que adquieren las viviendas, ya que se puede empezar con un sistema básico e irse incrementando con el tiempo y en los aspectos que uno desee. Lo ideal sería siempre contar con una preinstalación en nuestra nueva casa, para si en un futuro decidimos hacer uso total de este sistema, poderlo llevar a cabo sin los inconvenientes que conllevan las obras.
En la actualidad el mercado dispone de ofertas y sistemas básicos en domótica, y empieza a ser demandada en cierta medida por algunos usuarios y promotores. Hace algunos años se instalaba casi en exclusiva en viviendas de un muy alto nivel, pero ahora se empieza a ver en nuevas construcciones de gama media e incluso de protección oficial, aunque la crisis que estamos atravesando y el consecuente parón en la construcción, no está ayudando en nada para su desarrollo.
Pero por otro lado, el incremento de la utilización de Internet en el ámbito doméstico y las nuevas necesidades de comunicación, están provocando un cierto aumento en las empresas promotoras de estos servicios.
Después de indagar en el tema, me doy cuenta que el futuro de la casa del futuro, valga la redundancia, se presenta muy incierto. Aunque todo apunta, por el avance de las nuevas tecnologías, a esta creciente tendencia. Quizás cuando esta crisis pase por fin y la economía empiece otra vez a despuntar encontremos más domótica en las nuevas viviendas. Ya lo veremos. Ahora bien, lo que no encuentro tan difícil es implementar algo de ello en nuestros hogares; no hacer una vivienda inteligente totalmente, pero sí aprovecharnos de algunas de sus características. Y si os habéis dado cuenta no he hablado prácticamente nada de cuestiones técnicas así como de la tecnología que funciona en ellas… pero para eso os emplazo a una segunda parte de este escrito, que puede dar un giro inesperado. Si te apetece seguir leyendo sobre ello, nos vemos en la segunda parte…
Gracias por vuestra atención y buena suerte.





LiOn Designs es la evolución de varios proyectos que finalmente han tomado forma en este humilde blog, donde, además de dar cabida a temas relacionados con la tecnología, el diseño o la fotografía, por ser temas que me apasionan, también se abre a cualquier tipo de anécdota o reflexión, como cualquier otro blog personal. La idea no es tanto "estar a la última", pues para eso hay otros sitios muy buenos en internet con esa misión. Simplemente ofrezco mis experiencias, opiniones y análisis personales, tratando de ser objetivo cuando el tema lo requiera. Espero que disfrutéis.






#1 by LiOnz on 22 febrero 2010 - 19:32
Un tema que siempre parece estar de actualidad en la sombra… He de decir que cuando reformé la cocina de mi casa intenté incluír uno de estos sistemas, de la marca Simón (que tiene cosas muy majas en este sentido), pero al final no lo hice por no meterme en líos y porque no quería alargar la obra, que en el tiempo ya iba regular… había que hacer unas cuantas rozas más para el cableado, y en ese momento era demasiado lío… A veces me arrepiento de no haberlo hecho. Como primeros sensores iba a incluir detectores de humo, gas y presencia de intrusos. Pero bueno, ahora estoy haciendo otro tipo de red, esta vez de datos, de compartición de archivos multimedia, etc., que no es exactamente una red domótica, pero no está quedando mal. Que no sea por no tener red…
#2 by macaki on 23 febrero 2010 - 1:07
Gracia por el comentario LiOnzzzzz… y la próxima vez a ver si hablamos antes de escribir ehhhhh… jejeje
Llevas razón en eso de “un tema que está de actualidad en la sombra”, pero no entiendo el porqué, bueno en cierta forma sí. Pienso que puede ser porque siempre ha sido para casas de muy alto standing, poco accesibles para el común de las mortales, y porque no se han puesto nunca de acuerdo en la tecnología que utilizan, no está muy definido en ese sentido… Pero la cosa, por lo que he leído, está cambiando bastante y posiblemente sea más fácil de instalar dentro de nada, sin tanta obra, sin tapar cables, etc… Quizá dentro de poco tiempo sea más habitual el tener casas domóticas, de hecho es la tendencia por cuestiones simplemente de control de energía, los gobiernos por ese simple hecho deberían de apoyar más estas iniciativas…
Tu casa yo sé que es muy “listilla”, como he dicho en la parte dos, seguro que mucho más que la mía… jejeje… Y a ver si nos cuentas un día, todo eso que sé que estás haciendo, la red de datos, compartir multimedia, que es muy interesante…
Saludos…